Entre el 3 y el 7% de las personas que practican ejercicio regularmente tienen adicción al deporte

Los estudios muestran que hacer deporte y tener una alimentación saludable son  necesarios para tener una buena salud. El deporte actuaría como un factor protector en el manejo de numerosas enfermedades crónicas como la obesidad o el estrés. Sin embargo, ¿qué ocurre cuando practicar deporte se convierte en una adicción?

El ejercicio resulta beneficioso en su medida justa, pero cuando se realiza en exceso puede resultar perjudicial para el cuerpo humano.

En los Estados Unidos se realizó un estudio, publicado en el periódico Lancet Psychiatry, en el que se analizaron datos de más de un millón de personas. Se estimó que una pauta saludable de ejercicio físico se establecería alrededor de tres o cuatro sesiones a la semana de un máximo de 50 minutos por sesión. Estas cifras son generales debido a que pueden varias en función de la edad, los problemas de salud o el entrenamiento deportivo. Por tanto, las personas que se obsesionan con la práctica de ejercicio, pueden acabar desarrollando un patrón de dependencia. Los motivos por los cuales una persona puede llegar a tener adicción al deporte se relacionan con el bienestar, es decir, la liberación de hormonas llamadas endorfinas que aportan sensación de euforia. Asimismo, se elimina la tensión y el estrés y aumenta la adrenalina. Por este motivo se perpetua la conducta para obtener un mayor bienestar.

Por otro lado, puede que exista la persecución de un objetivo específico, relacionado con el aspecto físico. Estos motivos pueden parecer positivos a priori, sin embargo, si se realizan en exceso puede acabar generando un resultado opuesto al perseguido y dañar al organismo. Los resultados publicados en el 2019 en Sports Medicine, consideran que entre el 3 y el 7% de las personas que practican ejercicio regularmente tienen adicción al deporte.

Existen cuatro fases que muestran un continuo entre la práctica saludable y la dependencia:

  • Fase 1 o práctica saludable. Se realiza el ejercicio de forma placentera y porque es beneficioso para la salud.
  • Fase 2 o ejercicio de riesgo. La persona realiza ejercicio como fin en sí mismo y aparecen emociones desagradables cuando este no se realiza.
  • Fase 3 o ejercicio problemático. La vida cotidiana gira en torno al ejercicio. La práctica se vuelve cada vez más rígida y aparecen dificultades para reducirla, conllevando conflictos interpersonales.
  • Fase 4 o adicción al ejercicio. La frecuencia e intensidad de la practica incrementan y se convierte en prioridad en la vida, apareciendo trastornos de conducta.

Factores individuales

Existen mecanismos fisiológicos y psicológicos que explicarían la adicción al ejercicio físico. En referencia a los factores fisiológicos se encuentran las catecolaminas y las endorfinas.  Mientras que, en los factores psicológicos, se encuentra el estado de ánimo, ya que se busca potenciarlo mediante el deporte.  Cuando se deja de realizar ejercicio aparecen síntomas de abstinencia debido a la irrupción de los estados de ánimo negativos. Por lo que se podría utilizar el ejercicio como un medio para afrontar el estrés y la gestión emocional. Asimismo, se dejan de lado actividades de la vida cotidiana y se sustituyen por el ejercicio.

Conducta y consecuencias de las personas con adicción al deporte

Las personas que presentan adicción a la actividad física muestran interés por realizar los entrenamientos diariamente ya que su vida gira en torno a ello y si no se realiza ninguna actividad aparece la frustración.

Los síntomas relacionados con la adicción al deporte son:

  • Realizar la actividad con fines distintos a la diversión, ya que el objetivo principal es ganar.
  • Preferencia a los entrenamientos individuales por el hecho de realizar más cantidad de ejercicios para perfeccionar el cuerpo.
  • Generar expectativas poco realistas.
  • Aparición de daños musculares por el exceso de ejercicios.
  • El trabajo y la vida social pasan a estar en segundo plano.

Las consecuencias que puede conllevar la adicción al deporte son el deterioro de las relaciones sociales, debido a que se dedica menos tiempo a la vida social ya que la mayoría del tiempo se realiza ejercicio físico; una menor testosterona en varones, ya que se ha encontrado una disminución en la producción de testosterona y aumento de los dolores musculares; y aumento de la ansiedad y dificultad para relajarse.

El primer paso para hacer frente a la adicción al ejercicio físico es detectar el tiempo expuesto a la práctica junto con los factores psicológicos que hay detrás de ella. Seguidamente, es recomendable acudir a un profesional para iniciar una psicoterapia adecuada y reconducir la situación adictiva.

Clara Díez. Psicóloga de IVANE SALUD.

Dra. Giovanna Legazpe. Psiquiatra de IVANE SALUD.

Unidad de Salud Mental y Psiquiatría Hospitalaria en Vithas Hospital Nisa Valencia al Mar.

Clínica de Desintoxicación y Patología Dual en Vithas Hospital Nisa Aguas Vivas.