Adicción a instragram

Adicción a Instagram, un problema detrás de una diversión

Actualmente las redes sociales juegan un papel fundamental en la vida de una gran cantidad de personas de todas las edades, teniendo un impacto importante en cada una de ellas. Pero como en todo, detrás de una diversión podemos encontrar una adicción a Instagram.

Instagram, una red social que inició como una plataforma para compartir fotos con familiares y amigos, a lo largo del tiempo ha evolucionado mucho más que eso. Pues la famosa plataforma ha añadido gran diversidad de nuevas funciones, entre una de ellas, el uso de filtros y la de promocionar contenidos directamente desde la aplicación. Son las funciones y distracciones que se pueden encontrar en Instagram dentro de un ámbito de comunicación y socialización e incluso promocional, y esto tiene repercusiones en nuestros pensamientos, de forma consciente o no consciente.

Muchas han sido las investigaciones que demuestran que el uso de redes sociales, entre ellas Instagram, tienen una gran influencia en los usuarios que las usan, especialmente cuando se trata de trastornos nutricionales, en la salud mental y en la percepción de la realidad.

Por tal motivo es importante abordar temas relacionados en cuanto al funcionamiento de Instagram y de qué manera esta red social afecta a la gran cantidad de usuarios que la usa, causando comportamientos repetitivos y adictivos producto de una conducta problema que se esconde detrás de horas de “diversión” o “desconexión”.

Por qué Instagram es tan adictivo

Instagram es una red social que puede ser usada tanto por la computadora como por un dispositivo móvil a través de una aplicación, la cual permite tomar fotos, modificarlas con efectos especiales y luego compartirlas tanto en su cuenta como en redes sociales como Facebook y Twitter.

Luego de la publicación de la fotografía las personas pueden interactuar mediante comentarios, me gusta, compartir e incluso guardar la información que los demás comparten. De acuerdo a diferentes estudios, después de la publicación existe una especie de recompensa que se traduce a la cantidad de “me gusta” que recibe quien la publica y los comentarios que recibe.

Cada vez que alguien le da “me gusta” a una foto, el cerebro traduce ese corazón como algo positivo, como una recompensa, tal como si la información publicada o la fotografía posteada indicará que tan aceptado se es por el grupo social con quien se interactúa.

De esta manera, existe una retroalimentación o feedback ya que la sensación es tan satisfactoria que el cerebro químicamente reconoce eso como positivo y pide más de eso que “le hace bien” haciendo que pasemos más tiempo dentro de la aplicación, publicando, esperando corazones y comentarios de otras personas.

Lo que sucede químicamente en el cerebro es que así como con otras adicciones, el cerebro asocia a un like con el placer, por ello, el cerebro se encarga de liberar dopamina que luego de un tiempo, se vuelve en una necesidad y adicción.

La liberación de dopamina y la sensación de bienestar o placer no solo suceden por un like, también lo hace el tener el control de ver las personas y seguidores ha interactuado con fotos, reels, videos e historias usando los conocidos hashtag.

Además, existen otras situaciones por las que las personas pasan tanto tiempo dentro de Instagram. Como he comentado anteriormente, Instagram cuenta con una gran cantidad de funciones. Actualmente se puede usar la aplicación para usar sus filtros los cuales son capaces de contener filtros graciosos hasta filtros con la capacidad de mejorar los aspectos físicos de quien los usa.

Por otra parte, también se puede pasar un tiempo considerable mientras se siguen las publicaciones de quienes se siguen o las sugerencias que abarcan una gran cantidad de usuarios con cuentas de gran diversidad de contenido para todos los gustos.
Mientras más tiempo se pasa dentro de Instagram, compartiendo y viendo lo que otros comparten, más crece la necesidad de pasar tiempo dentro de la misma.

De esa forma fue posible conseguir a personas y celebridades que alimentan y le dan vida a la red con cierto estatus dentro de la misma, compartiendo historias y vidas que no necesariamente son reales pero que son llamativas para cada público.
Lo cual más que diversión o entretenimiento, puede traer serios problemas para cada uno de sus consumidores.

Instagram y el trastorno alimenticio

Ya que Instagram permite compartir perfectamente la vida de las personas, es común que muchas de ellas posteen o publiquen fotos, videos o historias con consejos de cómo tener un mejor cuerpo.

O simplemente el usuario consume información de otros usuarios que luego traduce e interpreta en una forma negativa afectándole en su vida personal.

Existe un fenómeno llamado Fitspiration el cual se basa en compartir imágenes y textos para inspirar a los consumidores de Instagram a cómo seguir y tener un estilo de vida mucho más saludable, mediante el ejercicio y la buena alimentación. Sin embargo este fenómeno no siempre tiene un efecto positivo en todos los consumidores por lo que muchas veces se traduce en trastornos de la alimentación como la anorexia o la bulimia nerviosa para muchos de los usuarios que siguen este tipo de consejos.

Es importante tener en cuenta que cada persona o usuario traduce la información que ve de una forma diferente a los demás, por tal motivo, lo que a una persona le puede aportar aspectos positivos en su vida, otra persona no tiene porqué integrar esa información de forma saludable, exponiéndose a un proceso que puede ocasionar consecuencias físicas o psíquicas.

Especialmente si hablamos de que el fenómeno de la Fitspiration solo incluye dentro de sus publicaciones a un grupo o un solo tipo de cuerpo. Uno que parece ser perfecto, musculoso y bien tonificado y que parece inalcanzable para muchos.

Aquellas personas que padecen de un trastorno alimenticio se dan como consecuencia de una mala interpretación de la información que consumen en sus cuentas de Instagram. Personas que tienen una autoestima débil o baja, tienden a traducir de forma negativa la información que consumen, especialmente si tienen complejos con su aspecto físicos. Lo cual ocasiona los tan temidos trastornos de alimentación en forma de anorexia o bulimia nerviosa.

Y esto tiene un sentido lógico, si solo entras a Instagram y la información que consumes es de personas con cuerpos perfectos, musculosos y tonificados, un abdomen plano y esbelto, seguramente creerás que eso es lo ideal y es lo que de alguna forma buscarás.

Cuando la realidad es que el contenido que mires debe direccionarte a entender que no es el cuerpo perfecto, sino la alimentación y el ejercicio beneficioso para la salud y bienestar propio. Sin embargo, el efecto que se consigue puede ser todo lo contrario, una promoción de apariencia sobre bienestar.

El trastorno alimenticio solo es uno de los problemas del mal uso y consumo de las redes sociales. Existen otros problemas que surgen a partir de éste, tales como, depresión, baja autoestima y la adicción a las tecnologías y a las redes sociales.
Instagram y la salud mental

Instagram como red social tiene un gran impacto en la salud mental, partiendo de la adicción que causa en muchos de sus usuarios y la depresión, angustia o ansiedad que muchos tienden a padecer por el mal consumismo.

Autoestima

La autoestima es uno de los principales problemas que Instagram puede ocasionar por intervenir en la salud mental de las personas.

La autoestima se basa en crear un conjunto de expectativas de lo que es posible y apropiado para cada persona. La misma es capaz de generar acciones que pueden convertirse en realidades y estas realidades fundamentan las creencias originales.

Cuando a una persona o unos usuarios se le ve afectada su salud mental por el uso de redes sociales como Instagram, las expectativas que la persona tiene de sí misma comienzan a cambiar en base a lo que ve.

De esta forma, la persona ve algo diferente a lo que ella es y comienza a querer ser eso que consume y que muy difícilmente puede llegar a ser o tener, trayendo como consecuencia una disminución de su propia estima, la pérdida de la identidad y una insatisfacción sobre sus expectativas vitales.

Por otra parte, durante la búsqueda de identidad, la persona tiende a quedar colapsada al darse cuenta que vive en una sociedad muy demandante, la cual no podrá satisfacer jamás, ni cumplir las expectativas del grupo social.

El narcisismo es otro aspecto importante que tiene mucho que ver con el uso de redes sociales y la necesidad constante de aprobación y de atención social.

Cada uno de los daños ocasionados a la salud mental por parte del uso de Instagram son capaces de disminuir la calidad de vida que la persona solía tener antes, y afectando de manera importante su propio criterio y lo que cree de sí mismo.
Instagram y la percepción de la realidad.

Un cambio en la percepción de la realidad es otro importante cambio que suele ocurrir por una adicción a Instagram y una alteración a la salud mental.

Muchas personas que se han vuelto adictos a Instagram tienen una mala percepción de la realidad, tanto que su mundo puede girar en base a lo que consumen en esta red social.

Cuando la realidad se ve distorsionada, las acciones tomadas no resultan ser las mejores porque se encuentran fuera de lo normal y en un mundo alejado de nuestro entorno y de nuestro día a día cotidiano.

Existen muchas personas que al iniciar sus cuentas en Instagram comenzaron teniendo una personalidad propia y mientras se desarrollaban en este mundo comenzaron a cambiar en importantes aspectos con el objetivo de dar aquello que implícitamente se demanda por parte del resto de usuarios.

La manera en la que perciben el mundo se basa en lo que consumen de las personas a quienes sigue y poco a poco su cuenta y su vida comienza a ser una copia de lo que han estado consumiendo hasta ahora. Este fenómeno de mimetización, puede obligar a las personas a dedicar el día a día a trabajar en mantener una cuenta de Instagram activa. Estas personas tienden a sobreexponer su vida privada sin darle la importancia debida a su intimidad y muchas veces a las de sus familias.

Estas personas conocidas como influencers, dejan que sus rostros y sus vidas se vuelvan algo más que eso, convirtiendo su imagen en un producto capaz de llegar a miles y miles de personas, olvidándose de su propia vida y privacidad con tal de dar y recibir una gratificación emocional a cambio.

Logrando que su imagen sea capaz de cambiar la percepción de otros, y otros a otros hasta que finalmente se forma el círculo vicioso del consumismo de la red social.

Por otra parte, un cambio en la percepción de la realidad por el uso de Instagram también se traduce en personas que fingen ser otras, usar cuentas falsas y personalidades ficticias solo para vivir en un mundo que solo ellos ven y viven.

Creen que todo lo que ven es lo que está considerado como ideal o aceptable y no como una percepción errada de la realidad.

La creación de personalidades e historias ficticias es un resultado de la falta de aceptación o baja autoestima ya que la persona se ve en la necesidad de fingir algo que no es, solo por recibir aceptación o sentir que forma parte de algo.

Es muy común que no nos demos cuenta en cómo afectan las redes sociales como Instagram a nuestra vida diaria, especialmente cuando nos encontramos tan inmersos en ella.

Sin embargo, ocurre que la situaciones cotidianas de la vida tienden a saturarnos y por ello muchas personas encuentran un escape o salida a su situación sumergiéndose en la vida “perfecta” de otros esperando o soñando que su vida sea como la de ellos.

Recomendaciones para el uso de redes sociales como Instagram

  • Es importante recalcar que no todo lo que consumimos de Instagram es netamente real.
  • Nosotros decidimos qué queremos consumir, cuál es el contenido qué queremos para nosotros.
  • Lo que vemos puede afectar lo que creemos, entonces mejor decidir qué contenido ver y cuál no.
  • Recordar que las personas que vemos en las redes sociales son personas tal como nosotros y que su vida no es perfecta como parece ser.
  • No permitas que lo que ves defina lo que eres, se puede disfrutar y compartir en Instagram sin dejar que Instagram y sus contenidos definan lo que eres.
  • No creer todo lo que lees o ves, existen cuentas y personas con identidades completamente falsas.
  • El uso excesivo de Instagram también puede ser considerado como una adicción y causar problemas reales. Aunque parezca algo insignificante, ¡no lo es!

Llegados a este punto, es importante reflexionar sobre la forma en la que cada uno de nosotros nos relacionamos en redes sociales como Instagram: ¿Crees que haces una interacción saludable con las redes sociales? ¿te sientes identificado o identificada con un uso inadecuado de Instagram? ¿Cómo te afecta emocionalmente la información que te llega por este tipo de canal de comunicación? ¿inviertes mucho tiempo a lo largo del día?

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