Acercándonos a comprender el Síndrome de Diógenes

Es habitual ver por la calle a indigentes cargados de carros de la compra con diferentes objetos y utensilios, unos más limpios que otros, restos de comida, calzado y ropa usada de distintas tallas y colores o revistas y libros inhábiles, a lo cuál, nos preguntamos¿son todas sus pertenencias que las tienen que portar consigo para no ser víctimas de robo o pérdidas?, ¿habrá recogido todo eso para revenderlo? O ¿acumulará la basura que porta en su domicilio?…

El Síndrome de Diógenes, se  suele presentar en personas de edad avanzada, que en su mayoría no presentan trastornos psiquiátricos mayores o diferentes del propio síndrome.

No es inusual que cada cierto tiempo, veamos imágenes en los programas de actualidad de viviendas llenas de “trastos” de las cuales, han tenido que alertar en ocasiones el vecindario por una posible insalubridad de la vivienda. Es en estos casos, cuando se habla del Síndrome de Diógenes, pero ¿qué significa? ¿puede afectar a personas sanas o sólo a personas que padecen otro trastorno mental? ¿Cómo podemos ayudarles?

El Síndrome de Diógenes, se  suele presentar en personas de edad avanzada, que en su mayoría no presentan trastornos psiquiátricos mayores o diferentes del propio síndrome. Aunque cabe destacar una prevalencia mayor en personas que comparten unos rasgos de carácter o personalidad específicos que se consideran premórbidos: suelen ser sujetos dominantes con un carácter fuerte, seres independientes y poco sociables, obstinados, solitarios…. Rechazan todo tipo de ayudas (provenga de Trabajo social  o de familiares)  e incluso se resisten a ser sacados del domicilio y rechazan de forma activa cambiar de vida. Se caracteriza por:

  1. Conducta de aislamiento voluntario, con ruptura de las relaciones sociales.
  2. Dificultades para mantener su autocuidado, con abandono de la higiene (tanto personal como ambiental), como desorden en la alimentación y la salud ( llegando a presentar estados nutricionales deficientes y/o enfermedades somáticas relevantes).
  3. Tendencia a acumular compulsivamente grandes cantidades de objetos y basura  en sus domicilios y vivir voluntariamente en condiciones de pobreza extrema a pesar de poseer medios económicos para llevar mejores condiciones de vida.

Y ¿Cómo podemos ayudarlos?

Es necesaria una intervención realizada a partir de la coordinación multisectorial e interdisciplinar que incluya a diferentes estamentos:  la familia del sujeto, servicios sanitarios, servicios sociales e instituciones jurídicas que puedan dotar del apoyo suficiente para realizar un cambio.

Así pues, una vez detectado el caso, se debe hacer una valoración individual y funcional de la persona incluyendo una valoración mental y/u orgánica para descartar o diagnosticar comorbilidades y su estado cognitivo, una valoración funcional de las actividades básicas de la vida diaria (aseo, alimentación, vestido, marcha) así como valorar las necesidades de medios económicos y en casos de extrema gravedad se recurre a la vía judicial para promover una incapacitación civil de la persona, que permita dotarle de los recursos necesarios para cumplir con los siguientes objetivos:

  • Mejorar en una primera etapa las condiciones de habitabilidad de la vivienda (limpieza, restablecimiento de servicios básicos, etc).
  • Instauración de servicios de Ayuda a Domicilio (SAD).
  • Llevar a cabo una Atención domiciliaria y/o vigilancia en coordinación con servicios sociales y sanitarios.

Dra. Giovanna Legazpe. Psiquiatra de IVANE SALUD.

Jose Maria Marco. Psicólogo de IVANE SALUD.

Unidad de Salud Mental y Psiquiatría Hospitalaria en Vithas Hospital Nisa Valencia al Mar.
Centro de desintoxicación Valencia. Clínica de Desintoxicación y Patología Dual en Vithas Hospital Nisa Aguas Vivas.