Los hijos que fuman cannabis y la actitud de los padres

El cannabis es la droga ilícita más consumida en el mundo y el inicio en su consumo se realiza cada vez a una edad más temprana. Los menores perciben este tipo de droga como no perjudicial para la salud, pensando que es inofensiva y que no genera adicción. Por el contrario, algunas de las consecuencias que el consumo de cannabis puede generar son: trastornos cognitivos, síndrome amotivacional, riesgos en la conducción, cambios de carácter, psicosis, esquizofrenia, trastornos de ansiedad, depresión, alteración del ritmo del sueño y otros efectos en el sistema nervioso de las personas.

Para los padres resulta complicado enfrentarse a estas situaciones, ya que cuando empieza a haber un consumo de cannabis, los adolescentes empiezan a tener cambios conductuales que pueden afectar a la dinámica familiar. Es importante detectar señales de alarma que pueden indicar el consumo de cannabis en los hijos o en las hijas.

A continuación, se detallan algunas de ellas:

– Dedicar menos tiempo a la familia, empleándolo a solas o fuera de casa.

– Cambios en el carácter, y aumento de la irritabilidad y la disforia.

-No asistir a clase, llegar tarde o cambio en los resultados académicos.

-Perder el interés en actividades de ocio.

-Presentar conductas relacionadas con el consumo de cannabis como es: hablar en exceso, reírse mucho, tener los ojos rojos o vidriosos.

-Oler a marihuana o tener material relacionado con las drogas: papel de liar, boquillas, etc.

¿Qué pueden hacer los padres y las madres para ayudar a sus hijos o hijas a dejar de consumir?

En primer lugar, la comunicación es uno de los factores a tener en cuenta. Hablar abiertamente sobre el consumo, sin encubrirlo y sin usar palabras tabú, analizando que circunstancias lo han llevado al consumo. Mediante la comunicación abierta se establecen reflexiones por parte del adolescente y puede comprender los peligros que supone el consumo de la droga, tomando conciencia de la problemática. Si hay una buena comunicación se favorece el vínculo con los adolescentes, habiendo un acercamiento y mayor confianza.

Es importante la modulación de la expresividad emocional en el canal de comunicación, un elevado tono de las emociones puede bloquear, atascar y entorpecer las relaciones y esto es fundamental para que se pueda transmitir de forma honesta y objetiva el verdadero problema que supone el consumo de cannabis en las edades tempranas de vida y en el proceso de desarrollo cerebral del adolescente.

Otro de los aspectos a tener en cuenta es el de hacer entender a los adolescentes que tienen que afrontar sus problemas y resolverlos pero que han de trabajar si realmente quieren conseguirlo. De este modo, los padres pueden ayudar a generar soluciones y alternativas al problema y elegir las más adecuadas. Como padres también podrían ayudar al adolescente en la búsqueda de alternativas de ocio saludables, para emplear su tiempo en actividades que les pueden favorecer y conocer a personas diferentes al grupo de amigos habitual.

Junto con lo comentado, es fundamental actuar como un modelo a seguir para los adolescentes, es decir, practicar los valores que se inculcan a los hijos para que sean más efectivos. Por último, buscar ayuda de los profesionales cualificados para que asesoren del tratamiento más adecuado para su caso. A su vez, los padres han de incorporarse al tratamiento de su hijo de una forma activa para favorecer su recuperación.

Clara Díez. Psicóloga de IVANE SALUD

Dra. Olga Magro. Psiquiatra de IVANE SALUD

Unidad de Salud Mental y Psiquiatría Hospitalaria en Vithas Hospital Nisa Valencia al Mar.

Clínica de Desintoxicación y Patología Dual en Vithas Hospital Nisa Aguas Vivas.