Así como el clima afecta a nuestro humor, existen diversos estudios que revelan que existe cierta conexión entre la comida que ingerimos y el estado de ánimo. Es decir, nuestras emociones pueden afectar al sistema digestivo y viceversa, siendo una relación bidireccional entre el cerebro, el tubo digestivo y la biota intestinal.

En el intestino existe una red de neuronas cuyo numero lo sitúa en el sistema más conectado a nivel neuronal tras el cerebro y por delante de la médula espinal. En el intestino si liberan precursores moleculares de sustancias bioquímicas qe modulan las emociones y nuestro estado de ánimo. Ademas dursnte los procesos de degrwdacion de la comida y absorcioñón de los nutrientes, se sintetizan neurotransmisores indispensables para la homeostasis emocional de las personas. Entre los neurotransmisores que se sintetizan en la macrobiota intestinal, la serotonina se encuentra en un 90% y la dopamina en un 50%. Estos neurotransmisores tienen funciones físicas y psicológicas, afectando al descanso, el apetito, el deseo sexual, la conducta y el bienestar. Por lo que el sistema digestivo envía y recibe impulsos, registra experiencias y responde a las emociones.

¿Somos lo que comemos a nivel emocional?

Cada alimento produce un efecto distinto en el sistema digestivo. Los investigadores han demostrado que cuando se toman alimentos sin procesar, incluyendo alimentos fermentados para optimizar su flora intestinal, se fomenta un estado de ánimo positivo y una mejora en la salud mental. Por ello, es importante ingerir alimentos que sean ricos en nutrientes y que aporten vitaminas y minerales, generando un buen funcionamiento del cerebro. Para que el estómago produzca los neurotransmisores necesarios para sentirse bien, se requiere tomar ciertos alimentos como por ejemplo:

-Alimentos ricos en vitamina B12: soja, pescado, mariscos, levadura de cerveza.

-Alimentos ricos en hierro: garbanzos, cereales integrales, lentejas, espinacas.

-Alimentos ricos en ácido fólico: verduras verdes como col rizada, canónigos, brócoli, espinacas.

-Alimentos ricos en omega-3: aceite de oliva, sésamo, coco, aguacate, nueces, salmón.

Otros de los nutrientes esenciales que ayudan a mejorar el estado de ánimo son el triptófano y el selenio.

Por el contrario, una dieta basada en comida procesada no seria saludable ya que puede incrementar los niveles de depresión, ansiedad, cambios de humor y reducir los niveles de energía. Los alimentos que se desaconsejaría tomar serian los carbohidratos refinados, la bollería industrial, los refrescos, azúcares refinados, la cafeína y el alcohol.

¿Afecta el estado de ánimo en la alimentación?

La influencia también se aplica en dirección contraria, puesto que en función del estado de ánimo, se van a elegir los tipos de alimentos. En diversos estudios se encontró que las personas que se sienten agradecidas mejoran en un 77% su alimentación. Las personas que tienen estados de ánimo positivos toman decisiones más saludables en su alimentación, ya que piensan en los beneficios que les pueden aportar y en una perspectiva de futuro. No obstante, las personas con estado de ánimo negativo se centran en el presente y en la gratificación inmediata que aporta el alimento.

Los investigadores sugieren algunas técnicas para tomar mejores decisiones con respecto a la alimentación y mejorar el estado de ánimo:

-Utilizar la distracción, sin centrarse en el presente con tal de reducir la tentación de comer en exceso.

-Controlar las proporciones utilizando platos más pequeños, de manera que se crea una ilusión óptica y las proporciones parecen mas grandes.

-Masticar bien los alimentos regula el consumo de alimentos y aumenta la saciedad. Masticar evita que las bacterias que se transmiten por los alimentos entren en el intestino en partículas de mayor tamaño ayudando a la flora intestinal a reducir gases, estreñimiento, calambres o problemas digestivos.

-Realizar ejercicio reduce el antojo por los alimentos inmediatos.

-El poder de la imaginación. Si nos imaginamos comiendo se come menos cantidad posteriormente, provocando cambios en

En definitiva, somos lo que comemos y comemos lo que somos y por ello, es importante tomar buenas elecciones e ingerir alimentos que aporten los nutrientes necesarios que nos ayudan a ser felices y a tener un mayor bienestar psicológico.

“Si quiere cambiar su forma de comer, cambie su forma de pensar”

Clara Díez. Psicóloga de IVANE SALUD

Dr. Humberto Ortiz . Psiquiatra de IVANE SALUD

Unidad de Salud Mental y Psiquiatría Hospitalaria en Vithas Hospital Nisa Valencia al Mar.

Clínica de Desintoxicación y Patología Dual en Vithas Hospital Nisa Aguas Vivas.