Alcoholismo, repercusión en la pareja, la infidelidad y la infelicidad

Las relaciones entre el consumo de alcohol, los problemas de pareja e infelicidad en el entorno familiar resultan comprensibles a la vista de cualquier observador.

El abuso del alcohol produce un deterioro en múltiples ámbitos del individuo, y las relaciones de pareja, la comunicación en la familia y la ruptura emocional con la red social más cercana son uno de los más directamente afectados.

La vida de la pareja sufre las consecuencias del alcoholismo en un crecimiento progresivo que empieza por el deterioro de la comunicación, el aumento de las discusiones, del malestar y la pérdida de intimidad amorosa en las etapas iniciales. Seguidamente, las relaciones íntimas pueden verse seriamente afectadas, puesto que el alcohol inhibe el deseo sexual, a lo que hay que añadir el escaso o nulo deseo de la pareja por mantener encuentros sexuales debido al malestar emocional que se instaura en la vida cotidiana por culpa del alcoholismo. Las separaciones, de hecho, son un punto y seguido muy frecuente en el camino del bebedor.

La infelicidad asociada al abuso del alcohol se vincula con la desinhibición que ésta sustancia provoca a nivel cerebral en la persona alcohólica. Bajo los efectos del alcohol, la persona “relaja” sus exigencias y se puede mostrar más laxa en el control de sus impulsos, de forma que las posibilidades de distanciarse del entorno familiar y mantener relaciones fuera de la pareja aumentan considerablemente.

Este tipo de efectos han tratado de corroborar en el laboratorio científicos en un experimento con topillos, se marcaron el objetivo de comprobar en qué medida el alcohol podía afectar a la estabilidad de las parejas de este roedor. Cabe decir que el topillo fue seleccionado como protagonista del estudio debido a su costumbre de establecer relaciones monógamas, así como también a su apetencia por el alcohol, lo que no es muy común entre los roedores.

De esta forma, los científicos observaron que las parejas estables de topillos en los que el macho consumía alcohol, éste solía buscar otra pareja. Aunque cabe destacar que también se vio que las parejas de topillos que consumían alcohol ambos, se mantenían unidas.

El equipo de investigadores encontró además que los topillos que bebieron sufrieron modificaciones en un área del cerebro específica (la sustancia gris periacueductal), relacionada con una función tan importante como la reducción en la intensidad del impacto doloroso.

El abuso de alcohol es uno de los problemas de adicción más prevalentes, tanto por el alcance que tiene como por las múltiples consecuencias que acarrea, consecuencias que alcanzan a todo el entorno cercano del alcohólico. La propensión a la búsqueda de otra pareja, como hemos visto, tiene cierto componente biológico aunque no determinista, siendo una de tantas y un motivo más para abandonar el consumo de alcohol y buscar un abordaje terapéutico eficaz.

Los tratamientos para dejar el alcohol deben incluir necesariamente a las parejas, la familia y resto de personas cercanas, cuya relación también se ha visto dañada por el abuso.

 

Dra. Miguel Ángel Harto. Psiquiatra de IVANE SALUD.

Fermín Ferrero. Psicólogo de IVANE SALUD.

Unidad de Salud Mental y Psiquiatría Hospitalaria en Vithas Hospital Nisa Valencia al Mar.

Clínica de Desintoxicación y Patología Dual en Vithas Hospital Nisa Aguas Vivas.